julio 13, 2024

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Banana Boat song, la canción jamaicana que colonizó el mundo

Un año después de la muerte de su intérprete, Harry Belafonte, recuperamos uno de los mayores éxitos de que también fue uno de los grandes defensores de los derechos civiles de los negros

FICHA
Canción: Banana Boat Song (Day-O)
Grupo: Harry Belafonte
Autores: Tradicional jamaicano. Arreglos de Harry Belafonte, William Attaway y Lord Burgess
Disco: Calypso
Duración: 3:02
Posición en disco: 1
Publicación: 18 de mayo de 1956
Grabación: Grand Ballroom. Webster Hall en Nueva York (Estados Unidos). 1955.
Producción: Henri René, Joe Reisman, E.O. Welker y Herman Díaz Jr.
Posición más alta en listas: 5 (Billboard). El disco fue número 1 durante 31 semanas.
Discográfica: RCA Victor

Contenidos de esta entrada

Banana boat song (Day-O) de Harry Belafonte

Hoy hablaremos de Banana boat song (Day-O) de Harry Belafonte (1927-2023), una canción insertada en el imaginario popular de occidente y que, si has pasado la treintena -estoy convencido- has escuchado en alguna ocasión.

Bitelchús Bitelchús
Clica sobre la imagen para ver el teaser de la película

Sí, porque el tema está muy presente en series, películas… De hecho, la recuperamos aquí por dos cuestiones: la primera, su aparición en la banda sonora de la nueva película de Tim Burton, Beetlejuice Beetlejuice -que se estrena el 6 de septiembre de 2024-, y también el primer aniversario de la muerte de su intérprete.

Beetlejuice Beetlejuice

Un tipo, Harry Belafonte, que fue uno de los artistas más destacados de la década de los 50 en los Estados Unidos y que, además, luchó con uñas y dientes por los derechos del colectivo afroamericano en aquel país.

Significado de Banana boat song (Day-O) de Harry Belafonte 

Day-O (The Banana Boat Song) nos lleva a la Jamaica del tramo final del siglo XIX y el principio del siglo XX, una época en la que el comercio bananero era una fuente de riqueza -para algunos- en Jamaica, poco tiempo antes de que se pusiera de moda el término república bananera, que O. Henry utilizó por primera vez en 1905, y que aludía a países inestables que dependía de exportar recursos naturales, connotación que ha ido creciendo con el tiempo.

Este gusano musical que se mete en la cabeza, es mucho más que una melodía pegajosa, es una representación de la monotonía del trabajo de la carga de plátanos en los barcos caribeños. Si bien, también nos insta a movernos al ritmo de la música.

A través de esta canción, se narra la historia de los trabajadores nocturnos en los muelles, que aprovisionan los barcos bajo la luna que ilumina Kingston, Port Antonio o Montego Bay, mientras esperan el alba para poder volver a casa. 

El texto y puesta en escena del tema nos ofrece una conversación que encapsula la esencia del trabajo arduo y la esperanza de recompensa al final del día (o la noche).

Representa las voces de los trabajadores portuarios jamaicanos que ofrecían su mano de obra a cambio de míseros salarios y jornadas maratonianas, muestra a partir del canto la fortaleza y espíritu inquebrantable de un pueblo.

Calypso de Harry Belafonte

Harry Belafonte, al interpretar esta canción, no solo compartió un coro que trascendió a su época, sino que escaló al mundo entero las realidades del colonialismo y la explotación laboral en las Indias Occidentales.

La magistral interpretación de Belafonte convirtió esta canción popular no sólo en un himno global, sino que también marcó un hito en la Historia de la música, la cultura y el activismo social.

Pero, ¿por qué? Lo veremos a continuación, pero, por si había alguna duda, Harry no fue sólo una cara bonita, con una voz majestuosa.

Fue un tipo con las ideas muy claras.

Harry Belafonte y su lucha por los derechos civiles

A Belafonte, por cierto, se le puede ver en la grabación -y por tanto escuchársele en el sencillo- de USA for Africa del que en su día hablamos en este blog, que arrasó a mediados de los años 80 con We are the world.

Este cantante, hijo de padres jamaicanos, que vino al mundo en Harlem (Nueva York), no sólo fue un pionero al llevar su música calipso a otra dimensión; también fue un incansable defensor de los derechos civiles y la justicia social.

Utilizó la plataforma que le brindó la música para luchar contra la opresión, contribuyendo a agitar movimientos sociales y políticos con la esperanza de un mundo más justo. 

Belafonte fue amigo y consejero de Martin Luther King, en los años 50 y 60 del pasado siglo y llegó a actuar como embajador de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles, la ACLU. También siempre estuvo muy cerca del Partido Demócrata, la gran formación de izquierdas en aquel país.

Su versión de Day-O (The Banana Boat Song) no es solo una pieza musical; es un manual de resistencia y empoderamiento de los menos poderosos, que quedó en boca de millones de personas y que abría una espita: la esperanza de igualdad y el orgullo cultural.

Interior del disco Calypso de Harry Belafonte

Más de un millón de copias vendidas

Uno de los récords que ostentó Belafonte, además de permanecer durante 31 semanas como número 1 de las listas, fue el de vender más de un millón de copias del disco en el que se incluía este sencillo, lo que le convirtió en el primer solista en lograr tal proeza en los Estados Unidos.

De Harry Belafonte hay que escuchar muchas más canciones, que te hacen mover el esqueleto o a cantar -según la ocasión- apenas empiezan a sonar, como Jump in the line o Jamaica farewell -esta última también incluida en Calypso-. 

La importancia del calipso y las canciones tradicionales jamaicanas

El calipso, originario de Trinidad, y el mento, un estilo musical autóctono de Jamaica, desempeñan un papel crucial en la música de las Indias Occidentales.

Estos géneros ofrecen una ventana a las tradiciones, la historia, el humor y las luchas del pueblo caribeño.

Interior del disco Calypso de Harry Belafonte

Day-O (The banana boat song), aunque principal y comúnmente asociada con el calipso, tiene raíces en las prácticas musicales jamaicanas del mento, una forma de mostrar cómo la música puede cruzar fronteras y unir culturas.

Su influencia en películas y series

La huella de Day-O (The banana boat song) en la cultura popular es indiscutible.

Su inclusión en la película de 1988 Beetlejuice de Tim Burton, por ejemplo, fue clave.

Beetlejuice

El artífice de un subgénero en Hollywood utilizó la canción de manera memorable en una escena de cena, transformando un momento familiar en una experiencia sobrenatural y cómica.

Probablemente por esa asociación tan rotunda, el genial director vuelve a recuperarla para la secuela de aquel filme, que verá la luz en 2024.

Esta elección en aquella banda sonora no sólo amplificó el legado de la canción, que se volvió a poner de moda en el tramo final de los años 80 en todo el mundo, sino que también destacó cómo las piezas musicales pueden agregar capas de significado y entretenimiento.

Algo que anotaron otros directores, quienes sumaron el tema a películas o series.

Harry Belafonte en The Mupper Show
Clica para ver la actuación de Belafonte en The Muppet Show

Además, Belafonte interpretó la canción en el programa The Muppet Show, donde educó a Fozzie Bear y al público sobre el significado de ser un tally man.

Esta aparición no solo sirvió para entretener sino también para educar y compartir la rica historia cultural detrás de la música.

En series como Legends of Tomorrow, la canción es utilizada de una manera que sutilmente recuerda su capacidad para cruzar generaciones y contextos, demostrando la universalidad y el poder perdurable que conserva, no ya sólo por la acción de Belafonte, sino por su fondo original. El poder del pueblo.

Letra de Harry Belafonte

Letra de Banana boat song (Day-O) de Harry Belafonte

Day-o, day-ay-ay-o

Daylight come and me wan’ go home

Day, me say day, me say day, me say day, me say day, me say day-ay-ay-o

Daylight come and me wan’ go home

Work all night on a drink a rum

(Daylight come and me wan’ go home)

Stack banana ‘til the mornin’ come

(Daylight come and me wan’ go home)

Come, mister tally man, tally me banana

(Daylight come and me wan’ go home)

Come, mister tally man, tally me banana

(Daylight come and me wan’ go home)

Lift six foot, seven foot, eight foot, bunch

(Daylight come and me wan’ go home)

Six foot, seven foot, eight foot, bunch

(Daylight come and me wan’ go home)

Day, me say day-ay-ay-o

(Daylight come and me wan’ go home)

Day, me say day, me say day, me say day, me say day, me say day

(Daylight come and me wan’ go home)

A beautiful bunch of ripe banana

(Daylight come and me wan’ go home)

Hide the deadly black tarantula

(Daylight come and me wan’ go home)

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