La artista canadiense se mete en el bolsillo a un público eminentemente juvenil entregado en Vistalegre
Hoy te acercamos la crónica más completa del concierto de Tate McRae en Madrid, en 2024.
Tate McRae venía de haber actuado en Barcelona, un paso por la capital catalana que para algunos supuso toda una afrenta, por aquello de que la de Calgary se enfundó una camiseta de la selección española.
Algo que, evidentemente, desde fuera puede resultar absolutamente incomprensible. Demencial. Pero es lo que hay…
Y, como para todo hay opiniones -ahí he dejado la mía-, en su aterrizaje en Madrid optó por tirar por la calle de enmedio y ni siquiera plantearse sacar la elástica roja del armario.
La artista (y su entorno) determinarán en algún momento que la opinión de los demás debe tener un peso relativo cuando se vuela alto.
Relativo = mínimo.
Es el caso.
Todo llega, como llegó ese salto de la imagen juvenil a la más adulta que luce ahora Tate McRae, a la que tal vez sobró un poco de aire dirigido desde el escenario para movilizar esa larga melena rubia que luce, y que llega hasta donde la espalda pierde su nombre.
Pero, vayamos al lío…
Sonaban Dua Lipa, Ariana Grande minutos antes de arrancar el show, y los asistentes -en su inmensa mayoría chicas de entre 16 y 30 años- coreaban cada pista que el hilo musical escupía.
Era el anticipo de lo que vendría después.
Un dominio de las canciones casi absoluto entre un público muy heterogéneo, pero, ya digo, mayoritariamente juvenil.
Contenidos de esta entrada
Cuatro acompañantes en el baile, dos en el sonido
De manera que, ya en harina, apenas ocho minutos después de las nueve -hora prevista del inicio del espectáculo- arrancó el recital, en el que Tate McRae estuvo bien acompañado por un cuerpo de baile mixto, con dos hombres y dos mujeres, que arropó con esmero, tesón y acierto a la cantante.
Cantante y bailarina.
Sí, porque los años de gimnasia y baile que duramente ha trabajado la canadiense tienen un claro reflejo en sus actuaciones en directo.
Pura quema de calorías.
En escena -de momento con una performance modesta (veremos en visitas futuras)-, dos cajas metálicas translúcidas en ocasiones, pero a la vez bases led de proyección de luces, tenían diferentes utilidades: aposento para cantar un tramo del concierto, por parte de McRae, cárceles para guitarra y batería, así como escenario para ciertos bailes.
Una metralleta musical y de baile
En total, unos 70 minutos de show, en los que se desgranaron 18 temas que componen la playlist de su Think Later World Tour, gira que toma su nombre del último disco de McRae, que se ha hecho hueco en la escena internacional gracias a pelotazos como Greedy o you broke me first.
Además ese último long play -es un decir- ha tenido unas muy buenas críticas.
Lo de larga duración parece una antítesis. Un decir, en fin, porque las canciones de su repertorio tienen una escasa duración, apenas dos minutos.
Ya decía algún experto aquello de que los jóvenes cada vez acortan más su tiempo de escucha, y eso se ve a partir de los temas que triunfan en redes sociales guiadas por el movimiento de dedo -entiéndaseme- como Tik Tok, y el avance del visualizado de reels y vídeos cortos.
Unos 5.000 asistentes
Un público entregado -4.000 personas según ciertas crónicas, algunas más si hacemos caso de las dimensiones de la pista (algo acotada), su ocupación y los asistentes sentados en el tendido- se dio cita en Vistalegre.
Un público que coreaba de cabo a rabo los temas de una artista emergente como pocas.
Hasta relevantes influencers, como Nicole Wallace -con 4,7 millones de seguidores en Instagram, algo más que la propia cantante-, se dieron cita en la pista. Allí pudimos verla prestándose a hacerse fotos con sus seguidoras.
Y es que, en Vistalegre hubo más que grandes éxitos.
Uh oh, tercero de los temas ponía en mitad del escenario el típico banco de gimnasio -cómo le mola lo fitness a la artista-, tal y como ocurre en el vídeo de su mayor éxito hasta la fecha, greedy.
Tras ello, la primera alocución directa -más allá de la interpretación- al público, con un «Madrid, what’s up? […] I’m excited to be here» (¡Qué hay Madrid, estoy emocionada de estar aquí!) que recibió de vuelta el primer «ehhh», de los asistentes.
Todo el recinto respondiendo con los típicos «ehhs«, que no me dejan claro sobre si alguien se enteraba de lo que decía. Bueno, había mucho anglosajón presente, hay que decir…
Después habría tiempo para más conversación, ya que la cantante hablaría de su origen, Calgary (Canadá) y cada vez que regresa al hogar, dado que -como confesó- su base de operaciones tiene nombre, y ese es Los Ángeles. Esa ciudad, precisamente, da nombre a otra de sus grandes canciones.
Dulce, musculada y demasiado movida
Si hablásemos en la tradicional jerga profesional Tate McRae no es una artista senior, pero le queda muy poco.
Está haciendo carrera desde muy joven y apunta muchas maneras.
Llenará estadios.
También con su voz, que trabaja de manera constante.
Ahora, destaca, cadena al ombligo, como una gran bailarina, dulce y musculada, pero también como letrista.
Sin cortapisas.
Haciendo suyo el sentir de no pocos jóvenes.
Como puso de manifiesto en Madrid.
McRae no es senior, pero tampoco junior.
De hecho, podríamos decir que ya está graduada.
Ha actuado, por ejemplo, en shows de finales importantes como la de la NHL, la liga de hockey sobre hielo de los Estados Unidos.
Al país que se autocalifica como América regresa la cantante a principios de julio, tras haber pisado -desde mediados de abril- diferentes escenarios del Viejo Continente.
Dublín, Glasgow, Londres, Mánchester, Wolverhampton, Colinia, Amsterdam, Amberes, Estocolmo, Oslo, Frederiksberg, Hamburgo y Berlín.
También, Praga, Varsovia, Zürick, Viena, Munich, Milán, París, Barcelona y finalmente Lisboa, además de Madrid.
Tras su recorrido por los EE UU, acudirá a su país natal y a Oceanía.
Un pero -técnico- en la actuación fue la pésima calidad de la reproducción de imágenes que acompañaba al espectáculo, dado que la pantalla proyectora temblaba de manera intensa, haciéndose ese fallo más intenso con el impacto de la percusión.
Lista para el ring
En apenas una hora no hay tiempo para mucho.
Menos aún si tienes el reloj tasado para replicar 18 canciones.
Sin embargo, elementos presentes en sus videoclips más visualizados -por ejemplo, el de Exes– muestran a la artista en un ring.
No faltaron las tres cuerdas en Vistalegre.
Entre las más coreadas canciones, además de las más conocidas, estuvo una de su último disco, Think Later -la que le da nombre sirvió para abrir el encuentro-, titulada Guilty conscience. Cualquier diría que apunta a futuro single, dado el nivel de conocimiento de la audiencia.
Fue, en fin, un espectáculo de alguien que oposita a la cima.
Tiene agallas, tiene energía -mucha- y, si sabe rodearse de los mejores, podrá afrontar tantos ochomiles como desee.
Tate McRae tiene un futuro que promete. Y eso ya es presente.
Nota
7,2/10
Playlist del concierto
Think later
Hurt my feelings
Uh oh
What’s your problem?
Feel like shit
Calgary
Stay done
Messier
Cut my hair
Rubberband
Exes
Grave
Guilty conscience
We’re not alike
She’s all I wanna be
You broke me first
Run for the hills
Greedy




Más historias
Olivia Rodrigo ofrecerá dos conciertos en Barcelona (Palau Sant Jordi)
Cartel completo de Outbreak Festival 2026
Triángulo de Amor Bizarro presentará su nuevo disco en Madrid (La Riviera) y Bilbao (Stage Live)