mayo 2, 2026

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[Crónica] Pearl Jam en Barcelona (Palau Sant Jordi, 6 de julio de 2024)

Todo parecía gafado desde el arranque del anuncio de esta gira. Para ellos, pero especialmente para nosotros: un elevado coste en las entradas (excesivo hasta decir basta) derivó en un arranque pobre de venta de entradas y cierto temor a que la doble cita de Pearl Jam en Barcelona se acabase llevando a cabo. Esto, sumado a la supuesta enfermedad sufrida recientemente por el grupo que derivó en la cancelación de los directos en Londres y Berlín presagiaban, para muchos, lo peor. Por fortuna en casos como este la adversidad ha nacido para se derrotada. “Flash forward” al discurso de Vedder antes de ejecutar ‘Given To Fly’ ayer en el pabellón de Montjüic: “Estamos muy felices de estar hoy aquí con todos vosotros en la cima de esta montaña en una de las mejores ciudades del mundo”, leía en español sobre el papel un ya recompuesto Eddie Vedder. “Las últimas semanas han sido muy raras para nosotros ya que hemos sufrido de penurias y dolor…. Hoy estamos entusiasmados de estar juntos de nuevo en este escenario, compartiendo esto con todos vosotros. Hoy vamos a disfrutar del mejor show de nuestras vidas”. Serlo quizás no lo fuese, pero madre mía lo arriba que ha llegado lo de ayer en nuestro top personal de conciertos de Pearl Jam.

Tras un notable directo de los infalibles The Murder Capital, a las 9 casi clavadas el telón se bajó y Pearl Jam, con Eddie Vedder a la batuta salieron al escenario. No tardaron en ganarse a su siempre fiel público: prácticamente a oscuras, hilaron ‘Footsteps’, para posterior empezar a mostrar algo de luz con una ‘Nothingman’ bien coreada por el respetable. Con Vedder a la guitarra, empezó el (siempre buen) juego de la distorsión con una rockera interpretación de ‘Present Tense’. Llegado a este punto se despejó dudas: Vedder había recuperado el pulso de su propia voz, y no se vaticinaba debacle en ese sentido. Para nada: ‘Given To Fly’  y ‘Small Town’ entraron como la seda antes de dar pie a dos trallazos extraídos del arranque de su reciente “Dark Matter”: ‘Scared Of Fear’ y ‘React / Respond’, ambas acompañadas por etéreas visuales a modo de telón de fondo. McCready hizo volar su magia en esta última con un delirante, a la par que sónico, solo forjado a modo de cierre del tema. Vibras cercanas al Tom Petty más radiofónico se apoderaron del ambiente con una ‘Wreckage’ condecorada por las segundas voces de Josh Klinghoffer. Con ‘Corduroy’ se volvió a dar otro gancho de izquierdas: puños en alto, los asistentes se engorilaron al máximo con su trepidante último tramo instrumental. ‘Even Flow’ tiró de nuevo del arrojo natural de la banda, con otro solo de McCready, esta vez con la Stratocaster situada en gran medida tras su propia nuca.

Grata sorpresa: a raíz de una petición de una chica llamada Cecilia, Pearl Jam se arrancaron con una interpretación de ‘In My Tree’ con Klinghoffer secundando a Cameron a la percusión. Canela en rama. Cierto seísmo sacudió posteriormente los cimientos del Sant Jordi con una ‘Dark Matter’ que hacía justicia a su versión de estudio. Y no hubo más remedio que escondernos bajo la mesa con los decibelios adquiridos en ‘Jeremy’, “fan favourite” cuyo ‘Jeremy spoke in class today’ acabó siendo de las líneas más coreadas por el gentío en la velada que nos atañe. Arremolinadas formas cayeron de nuevo con ‘Habit’ para encontrar cierto contraste con una ‘Upper Hand’ de épico inicio. Bien en alto quedamos con la siempre efectista ‘Better Man’, y con los ya clásicos “lolos” de Vedder forjados a modo de “sing along” para engatusar hasta el menos fan del recinto. ‘Porch’ siguió unos electrizantes fueros similares antes de dejar al público casi sin aliento aterrizada la interrupción del bis.

Vedder, luciendo uno de sus clásicos sombreros, volvió al escenario por su cuenta para agradecer la energía del público tras “días insanos”. Siguiendo ese “feeling” se lanzó a interpretar ‘Just Breathe’ en acústico. Al finalizar, el frontman, visiblemente emocionado, confesó que lo sufrido en días anteriores fue una experiencia “cercana a la muerte” que no olvidará ni él ni sus compañeros en un futuro cercano. Enarbolando el vive el momento, el grupo, ya al completo, puso la directa con una ‘Wasted Reprise’ canalizada por las vísceras. Como un anexo muy estético los de Seattle optaron por dar continuidad al juego con la adrenalítica ‘Do The Evolution’. Acercándose al cierre, Pearl Jam se jugaron un buen as al dar gas a ‘Setting Sun’, magnífico cierre de “Dark Matter” que bien aglutina las mejores virtudes de los temas con mayor cuerpo de tema de cierre de sus trayectorias. Pero no todo quedaba ahí: aún faltaba la siempre aplaudida ‘Alive’ desatando la locura del gentío, con las luces bien encendidas y el anhelo 100% grungero sorbiendo el cerebro de todos los allí presentes. Y, cómo no, el homenaje a The Who con la serpenteante ‘Baba O’Riley’ y con panderetas volando hacia las primeras filas de la pista.

Sin problemas vocales, con buen sonido y la maquinaria bien engrasada, Pearl Jam limaron asperezas, volvieron a sentirse vivos (sin experiencias chungas de por medio) y se abrazaron de nuevo a su público en uno de los mejores conciertos que les recordamos haber visto en España. Las cosas como son: del fatalismo salió un magnífico show que sólo bajó pistonada puntualmente hacia el ecuador del mismo. Que no decaiga el asunto de cara tanto al lunes como al Mad Cool. No dejes de surfear la ola, Eddie.

Fotos: Alfonso Sáez
Texto: Pablo Porcar



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