junio 25, 2026

Zona Conciertos

Todo actualidad en música

Binaural

[Entrevista] Ramper: «Realmente nunca abordamos la composición desde el prisma estilístico»

Pocas cosas igualan al comer como evento social. Más aún si es para hablar de música. Ambos elementos se acabaron fusionando en esta entrevista con Ramper. En la mañana del pasado viernes 21 de marzo quedamos a desayunar y charlar con la banda de Granada, antes de que pusieran rumbo a Oviedo y tras tocar en el día previo en la sala roja de los Teatros del Canal (Madrid) como parte del programa del Festival Internacional de Artes Sacras (FIAS), en lo que haya sido sobre el papel su concierto más importante hasta la fecha. Desde luego, con un álbum como es su segundo largo «SOLO POSTRES» merecen poder aparecer en estos espacios y dar rienda suelta a todo su potencial. Durante 45 minutos hablamos con Álvaro, Ángel, Antonio, Joserto y Ana sobre identidad sonora, el directo, ambición, y otras cuestiones. A continuación puedes leer la primera de las 2 partes en la que se dividirá la entrevista:

Venís de tocar vuestro segundo álbum «SOLO POSTRES» en su totalidad, contando además con la formación expandida de la banda (vientos y cello) al completo, y en una localización especial como es la Sala Roja de los Teatros del Canal aquí en Madrid. ¿Con qué sensaciones bajasteis del escenario al término de actuación?¿Se cumplieron vuestras expectativas?

ÁLVARO – No tiene comparación, viniendo de salas tipo la Wurli, tocar en un espacio así fue impresionante: con camerinos que incluían duchas, gente que nos descargaba la furgoneta, que nos la volvía a montar, pues… impresionante.

ANTONIO – Eso para nosotros es totalmente alienígena. No tiene ningún tipo de sentido.

ÁLVARO – Y bueno, luego también el trato del personal que trabaja ahí, pues… Espectacular, también comparándolo con otras cosas que habíamos experimentado antes.

[al término de la entrevista puntualizaron que a la hora de tocar sintieron bastante tensión, por factores como la localización del concierto, setlist y formato de banda, añadiendo también que justamente Álvaro había salido de un proceso de anginas, con lo que ello implicaba con respecto a la ejecución vocal – ndr.

Al hilo de eso, me pregunto si os surgen muchas dificultades en salas más convencionales a la hora de incluir la instrumentación acústica accesoria ¿tenéis que pelear mucho con este tipo de salas cuando pretendéis incluir los vientos y el cello en el escenario?

ANTONIO – Sí, realmente sí. Por un aspecto estrictamente técnico creo que es bastante complicado. Ayer lo fue incluso. Pero en una sala convencional es mucho más difícil. Que se escuchen los vientos suele ser una pelea difícil: una trompeta no suena igual que una flauta, que no suena igual que un saxo o un clarinete. Y tener micros apuntando a instrumentos de viento con amplificadores rugiendo por detrás, más una batería… es complicado. Y eso en un escenario pequeño es muy difícil. Asi que bueno, lo toreamos como podemos, pero desde luego es mucho más difícil que en un sitio como el de ayer.

Acaba de cumplirse un lustro desde la publicación de vuestro debut, «NUESTROS MEJORES DESEOS», justo en este mes. Sabiendo de las circunstancias de carácter histórico y mundial que se desarrollaban por entonces, y conociendo cómo os afectó en particular a la banda, ¿qué pensarían los Ramper que más cercana sintieron la disolución del grupo si se les aparecieran los Ramper actuales y les dijeran todo lo que habéis conseguido hasta ahora?

ANTONIO – Nos hubiera hecho mucha ilusión, pero no creo que nos pareciese extremadamente loco. Lo que estamos consiguiendo ahora fue un poco a lo que siempre apuntamos, lo que siempre quisimos.

ÁNGEL – Nunca fue algo descabellado.

ÁLVARO – No era algo ultra descabellado. Aunque yo (por lo menos en mi caso) es que siempre veo momentos muy altos y momentos muy bajos. Yo veo momentos muy bajos en lo que he dicho “Este grupo ya no vale para nada”. Y veía como ese sueño de estar con Humo [Internacional – ndr.], que era una meta que nos propusimos justo al poco de formarnos, como algo imposible. Pero luego había momentos que decía “Dios mío, Rate Your Music (RYM), mira toda la gente que está escuchando el disco…” Así que bueno, dependiendo de los días, yo habría llorado de alegría o habría pensado “Bien, eso es lo que me merezco”.

Precisamente habéis mencionado una series de hechos que quería reiterar para le lectxr que no os conociera: querer fichar por un sello como Humo Internacional, que os ha permitido además empezar a sacar vuestra música en vinilo, incluso en un formato tan radicalmente poco usual como es en cartucho de la Game Boy Advanced, y tener este feedback de la gente en foros musicales como es el caso de RYM…

ANTONIO – Para nosotros Humo ha sido desde el principio un referente de la música que nos gusta en España. Era uno de los pocos sellos en el que nosotros pensábamos que podíamos encajar, es el que nos hubiese hecho más ilusión de estar desde el principio. Por lo que fichar con ellos fue como un sueño hecho realidad.

ÁLVARO – Y una validación muy necesaria de cara al segundo disco.

ANTONIO- Sí, fue una validación bastante importante, y nos hace pensar “Ok, esto no solo le gusta a nuestros amigxs, sino que hay alguien fuera que lo está escuchando y que le parece interesante”.

JOSERTO – Nos hemos tirado también 5 años en los que nos lo hemos hecho todo nosotros mismos, como hemos podido, sin ningún tipo de ayuda. Ha sido Do It Yourself.

ÁNGEL – No sabíamos si había luz al final del túnel, y que ellxs estuviesen ahí y nos tendiesen la mano fue de alguna forma esa luz después del túnel. Yo creo que igualmente nuestros logros son modestos. No hemos conseguido nada loco hasta el momento. Fichar por un sello como Humo (quizás porque simplemente lo damos ya por hecho porque hemos llegado hasta ahí) creo que es algo más o menos accesible si tienes unas pretensiones similares a las que nosotros tenemos. Tampoco hemos dado un concierto de… El más grande que hemos dado fue el de ayer, y aunque sí fue un concierto muy importante y muy guay, no hemos “llenado un Wizink” [risas].

ANTONIO – Yo creo que con la música que nosotros hacemos nunca vamos a “llenar un Wizink”.

ÁNGEL –  Bueno, Godspeed You! Black Emperor acaban de llenar una Riviera.

JOSERTO – Pero sí, en un festival grande aún no hemos tocado, por ejemplo. Aunque sea el primer grupo que toque a las 5 o 6 de la tarde, ya va a ser con más gente que cualquier concierto que hemos dado hasta la fecha.

ANTONIO – De todas formas, creo que todo eso está muy condicionado por la música que hacemos, la cual no se corresponde exactamente con los parámetros típicos de grupo de rock. Y para nosotros, conciertos como el de ayer pues son tan o incluso más valiosos como tocar en un festival enorme, por el hecho de formar parte de un cartel tan impresionante, con un montón de músicxs que nos encantan. No sé, es una locura.

ANA – Y que a nivel técnico, Ramper puede sonar mejor en un teatro que en festivales al aire libre[1]  (donde sonaría de una manera distinta).

ÁNGEL –  Los teatros representan un espacio de música en directo que creo que funcionan mejor con nosotros y en general para la cultura musical, ya es mucho menos dañino y más honesto de alguna manera.

Por cerrar el tema “Humo”, ¿cómo se gestó vuestro fichaje por el sello? ¿Qué aspectos de la banda destacaron de cara a vuestra inclusión en su roster?

ÁNGEL – No suelen comentar lo que piensan de los grupos. Intentan cuidarte al máximo, pero no quieren condicionarte mucho con lo que haces. Entramos al sello en gran medida porque nuestro amigo Aitor (jai/egun) sacó disco en noviembre de 2023 con ellxs, y fue un poco la puerta de entrada. Yo sé que ellxs le preguntaron a Aitor qué tal iba nuestro segundo disco, y ahí fue un poco nuestra vía de entrada al sello.

Si bien en «SOLO POSTRES» percibimos una mayor cohesión y homogenización de vuestra música, ya desde vuestro debut se estableció el “sonido Ramper”. ¿En aquel entonces teníais una idea bien definida de vuestro sonido que pudierais verbalizar? ¿O surgía más bien de unas nociones inherentes definidas por la criba de referencias que veníais manejando?

ANTONIO – Yo creo que sí, pero efectivamente nuestro sonido del primer al segundo disco no es exactamente el mismo, va cambiando. En cualquier caso, creo que para cuando sacamos «NUESTROS MEJORES DESEOS» y después de un montón de descartes y de afinar un poco no solo lo que queríamos, sino lo que éramos capaces de hacer, creo que ya sí teníamos algo definido sobre lo que somos y lo que estamos haciendo.

ÁNGEL – Incluso tuvimos crisis con eso durante la grabación de «SOLO POSTRES». Hubo una época tras «NUESTROS MEJORES DESEOS» de reencontrarnos un poco y saber en qué dirección íbamos a seguir o qué cosas nos gustaban de lo primero que nos gustaría seguir reproduciendo, hacia donde queríamos avanzar, etc…

ANTONIO – Cuando terminamos de grabar el primer disco empezamos otra vez a dar palos de ciego y a probar un montón de cosas diferentes que luego muchas se han descartado o se han quedado en el disco pero de forma algo diferente.

JOSERTO – Aunque hubo un tiempo en pandemia en el que no pudimos ensayar bien, en el que estábamos muy desconectados.

¿Se podría decir por lo tanto que vuestro sonido puede ir evolucionando de un álbum para otro?

ANTONIO – Desde luego. Yo creo que es imposible que nos repitamos porque no nos sale. No nos sale casi que ni de canción a canción.

ÁNGEL – Solo nos sale cuando intentamos “rampear” al versionar una canción ajena [risas]. Con el villancico [‘El Tamborilero’ – ndr.], con ‘La Caja del Diablo’ de Los Planetas. Ahí intentamos pensar qué haríamos nosotros si hiciésemos una versión de otro grupo. Intentamos sacar un poco la cabeza fuera y mirarnos desde lejos. Pero haciendo temas nuevos vamos un poco a ciegas exactamente.

JOSERTO – La franja de tiempo entre 2020 y 2022 fue una época de dar palos de ciego. Tomamos unos caminos extraños, aunque está bien pasar por ahí como experiencia.

ÁNGEL – Era una época muy complicada. La pandemia nos tenía la cabeza loca, y estábamos separados al no convivir en el mismo sitio, y acceder a los locales de ensayo era también difícil …

Entonces, partiendo de la base fundacional de post-rock / slowcore que define vuestra identidad sonora, ¿sentís que vuestra forma de evolucionar con cada álbum puede ser una especie de oscilación de unos estilos accesorios a otros? En vuestro caso por ejemplo, del primer al segundo álbum  se puede percibir una sustitución de sonidos shoegaze hacia una mezcla de chamber folk con electroacoustic o incluso glitch pop.

ÁNGEL – Realmente cuando nos ponemos con la composición nunca lo hacemos desde el prisma de los géneros, simplemente hacemos canciones largas que resulta que terminan siendo post-rock y hacemos canciones lentas que terminan siendo slowcore, pero cuando hicimos ‘Reina de farolas’ no era como…                                                                                                                                                           

ANTONIO – “Esto tiene que sonar post-rock”. ¿Qué significa “sonar post-rock”?

JOSERTO – No, pero hay casos muy claros donde sin querer hemos sonado muy post-rock y nos hemos frenado un poco, ¿sabes? Como que el barómetro del post-rock estaba ahí ya temblando, y pensábamos “Uh, hay que relajarse”.

ÁNGEL – Sí es cierto que cuando nos acercamos demasiado a una etiqueta que se nos hace evidente o tonta, echamos el freno de mano y lo paramos.

En ese sentido, ¿creéis que esa suma de referencias que aplicáis de manera inconsciente y vuestro particular acervo cultural, del que unx se impregna a medida que crece en un entorno concreto, son suficientes para crear de manera inconsciente identidades sonoras únicas y originales? Porque en vuestro caso este último se podría corresponder con la inclusión del folclore andaluz espiritual, por ejemplo.

ANTONIO – Sí, precisamente creo que la inclusión del folclore andaluz ha sido una cosa… un poco también inconsciente y que ha salido bastante natural, no ha sido cuestión de decir “Queremos hacer un disco con influencias del folclore”, sino que surge por la visión artística de las personas que nos acompañan en la formación extendida. Nosotros hacemos música lenta y ominosa, y las cosas van fluyendo en ese sentido. Por lo que efectivamente está en nuestro imaginario musical, está en nuestro background cultural, y sale por sí solo.

ÁNGEL – Sin duda no intentamos sumarnos al carro de mezclar tradición y folclore con algo más moderno, que entiendo que es una cosa que desde hace unos cinco años está muy en boga.

Y entonces, en vuestro siguiente trabajo, ¿hacia dónde creéis que podéis oscilar?

ÁLVARO – Ahora mismo estamos trabajando en un proyecto que es intencionalmente no tan ambicioso. Y seguramente acabe siendo un EP. Diría que lo estamos enfocando con la intención de que sea más de género. Obviamente tiene un “sonido Ramper”, ya estamos componiendo canciones de 10 minutos con partes que mezclan géneros, etc …, pero bueno que al final la idea es sacar este proyecto relativamente pronto.

JOSERTO –  Bueno, yo también lo que veo es que estamos tirando por un rollo más de directo, temas que son de grabarse en una sola toma y en directo, sin sintes, sin claquetas, … En «SOLO POSTRES» sí que hemos experimentado mucho con sintes, secuencias, … cosas así. Y esto creo que todo está siendo más cálido, solo con los cuatro tocando, sin vientos, viendo de qué somos capaces.

¿Trabajáis con referencias que para nada pegan con vuestra identidad sonora pero que os influyen en planos distintos? Pienso en aspectos como técnicas de grabación, diseño de artwork, imagen de cara al público, etc…

ANTONIO –  Por ejemplo, en el estudio me acuerdo de mencionar cómo suena el saxofón de Pharoah Sanders en el disco con Floating Points [«Promises», del 2021 junto con la Orquesta Sinfónica de Londres – ndr.], porque no solo cómo está microfonado en la campana, sino que se escuchan las llaves, se escucha la boca de Pharoah… ese sonido tan natural. Pues me acuerdo de que era una cosa que mencionábamos que nos gustaría aplicar de alguna forma, que se intentó hacer a la hora de grabar guitarras acústicas.

JOSERTO – Pero claro, como no tenemos tiempo en el estudio, con pocos días para intentar encajar todo …

ANTONIO – Es un referente que claramente nos queda lejísimos porque nosotros no tenemos ni el conocimiento ni los medios para hacer algo tan bestia como lo que hicieron en ese disco. Más allá de eso, en general creo que somos bastante eclécticos con la música que escuchamos, nos gusta prácticamente de todo. Y creo que seguro que se pueden trazar referencias a un montón de cosas bastante locas.

ÁLVARO – Al final todos somos bastante frikis, en el sentido de que siempre estamos bicheando, viendo un documental o viendo la wikipedia de un grupo sobre como se grabó un disco concreto … El caso es que es verdad que es muy común, tanto en el proceso compositivo como a la hora de grabar, que alguien venga con una idea de “Pues este hizo esto, ¿por qué no probamos algo así?” Y es verdad que el 70% de las veces lo intentamos imitar y vemos que no sirve para nada, que no suena como se podría esperar. Pero es verdad que siempre estamos intentando probar algo nuevo sacado de cualquier influencia que haya.

ANTONIO – Hace poco vimos juntos el directo de Pink Floyd en Pompeya [Live at Pompeii 1972 – ndr.]. Y ahí se les ve como tocando con el slide de la guitarra como si fuese una especie de arco. Pues eso es algo que Ángel cogió y que estamos usando ahora. Claramente Pink Floyd en Pompeya no es una referencia loca porque hacen cosas muy parecidas. Salvando las distancias… ¡Eso es post-rock! Lo que se hace en ese concierto es post-rock.

ÁNGEL – Pero eso no lo sabe todo el mundo. O sea, yo que soy una persona que escucha mucho post-rock, … yo no había escuchado mucho Pink Floyd en mi adolescencia ni en la infancia. Y para mí esto fue otra cosa (que no tiene que ver con la percepción consenso acerca de dicha banda – ndr.).

JOSERTO – En mi caso, la forma en la que estoy interpretando, creo que cada vez, sin querer, se está yendo un poco más al jazz. Sin ser yo batería de jazz. Pero creo que me lo estoy trayendo bien y estoy como muy cómodo con esa influencia, dentro del contexto de un grupo de rock.

ANTONIO – Luego también, por darle la vuelta a tu pregunta, una cosa que sí que nos pasa muchísimo es que en lo musical nos influyen cosas totalmente extra-musicales. Para nosotros es muy importante el componente “narrativo” sobre el concepto que tenemos de la canción, y en eso nos influyen mucho los videojuegos, las películas, lo que leemos… Creo que son influencias tan importantes para nosotros en lo musical como pueden ser los grupos que escuchamos.

Volviendo a lo que se ha mencionado previamente sobre enfocar la composición pensando en el directo o en la grabación en estudio (esta segunda opción se corresponde al caso de «SOLO POSTRES»), y teniendo en cuenta el alto estándar de calidad que os imponéis, ¿pudisteis corresponder esta vez vuestra ambición en comparación con la grabación de vuestro debut?

ANTONIO – Eso es un debate eterno para nosotros porque nunca acabamos contentos. (…) De hecho, creo que es un problema que tenemos, que es difícil que nos sintamos satisfechos con lo que hemos hecho.

ÁNGEL – También sucede que «SOLO POSTRES» ha sido mil veces más ambicioso que «NUESTROS MEJORES DESEOS» en todos los sentidos imaginables. Las canciones son mucho más complicadas, más largas y más difíciles de interpretar. Tienen muchos más elementos, requerían de mucho más tiempo …, y si todo eso lo sumas y lo echas a una coctelera, se vuelve algo que no hay por donde cogerlo.

JOSERTO – Además yo creo que en este tiempo que hemos estado girando los temas se han perfilado más y han ganado sustancia. Ahora mismo, si por lo que sea, entráramos otra vez a grabar … sería muy diferente. Iríamos mucho más seguros, dejando atrás ciertas torpezas que teníamos …

ÁNGEL – Porque cuando grabamos las canciones (en el verano de 2023) aún nos costaba tocarlas, aún no sabíamos muy bien cómo resolver algunas partes, no terminábamos de ensamblarlas y saber si iban a funcionar … y llegaron algo “ahogadas” al disco. Si no lo sabes, no lo notas. Si lo sabes, no te deja dormir.

Un ejemplo de los temas a los que os referís se corresponde con ‘En nuestros últimos días’. Unx puede entender, escuchándola ahora en el directo respecto a la versión de estudio, las dificultades que hayan surgido a la hora de reconceptualizar según qué canciones con el objetivo de resulten acordes a la idea que teneis de vuestro sonido en directo …

JOSERTO – Es la que más ha cambiado.

ÁNGEL – Es muy complicada de llevar al directo.

JOSERTO – Esa sí es más “de estudio”, 100%.

ÁNGEL – Y no había tiempo físico para preparárselo antes de estos directos. Ya íbamos con la lengua fuera para poder prepararnos el resto del temas, por lo que rehacer un tema para poder tocarlo en directo es algo que iba a llevarnos varios días.

JOSERTO – Creo que todos estamos bastante contentos con cómo nos ha quedado la versión en directo. Yo por lo menos estoy super cómodo tocándola, y me suena super chula.

ÁNGEL – Muy guay la verdad.

De las bandas con las que habéis compartido escenario, ¿cuál es la que ha generado un mayor impacto positivo en vosotros? Bien sea por un aprecio previo de vuestra parte, conexión emocional, o porque aprendiérais una serie de conocimientos muy valiosos por su parte.

ANTONIO – Conexión emocional tenemos con un montón. Este sábado [22 de marzo – ndr.] tocamos con Aitor (jai/egun), gran amigo nuestro.

ÁNGEL – Su proyecto es increíble. Nos sentimos muy conectados a su propuesta.

ANTONIO – Yo con Aitor me siento bastante más conectado como amigo, y luego es verdad que a veces tocamos juntos, pero para mí es un amigo primero. Y yo creo que hay bastante grupos con los que hemos tocado que tenemos esta conexión.

JOSERTO – Cuando tocamos con él en el Planta Baja (Granada) hace tiempo nos preparamos rápidamente un tema con él y Ramper al completo, y nos quedó súper bien en muy poco tiempo. Yo creo que el hecho de que nos quede una cosa tan guay en muy poco tiempo es algo muy positivo.

ANTONIO – Se me ocurren otros nombres como Nievla, que hemos tocado con ellos también y tenemos una muy buena relación; Pena Máxima, con quienes tocamos hace poco en Granada y estuvimos encantadísimos, nos lo pasamos súper bien con ellos.

ÁNGEL: Tengo muchas ganas de tocar dentro de dos semanas, a comienzos de abril, en Salcedo [sábado 5 – ndr.] con nuestro amigo Dani (Aeronave Adolescente) y con Pablo & Los Ciervos Dorados. Son un grupo gallego prácticamente en su concepción, y tienen muy buena pinta. Tengo muchas ganas de ver qué da aquello.

ANTONIO – IANNIS ANISAKIS [dice mientras señala a Joserto – ndr] son un grupo muy importante para nosotros, aunque no hayamos tocado con ellos, pero hemos compartido mucha música con ellos … Fajardo, con quien  tocamos ayer, es un tío increíble. Vamos,  yo tengo ya ganas de verlo otra vez.

ÁNGEL – No podemos cerrar esta rueda de amigos sin mencionar a Salvana [risas]. Hemos tocado dos veces con ellos, y son gente de la hostia.

Respecto a la escritura de las letras, ¿cómo funciona el proceso de encajar versos, métrica y melodías cuando este último aspecto lo desarrolla una persona distinta a quien trabaja el primero? Álvaro, cuando Ángel o Antonio te pasan letras, ¿recibes también posibles melodías o ya te dejan esa tarea a ti y en función de lo que salga requieres alguna modificación en la letra?

ÁLVARO – Normalmente se va componiendo todo en paralelo porque lo que solemos hacer en los ensayos es que yo voy soltando palabras, independientemente de quién acabe escribiendo la letra. La canción empieza siempre con la música, y entonces comienzo a tararear por encima, inventándome melodías … incluso a veces puedo decir una frase de manera continua que puede que se acabe quedando en la versión final.

¿Es como que les vas dando unas “cues”, no?

ÁLVARO – Exacto: dónde entrar, tipo de melodía, etc … Si la letra la ha escrito Antonio u Ángel, me enseñan una primera versión con la que intento adaptar mi voz y la melodía a su letra. Pero es verdad que yo tiendo a cantar muy lento y a necesitar muy pocas sílabas, asi que es un proceso que suele requerir cambios pero en el que siempre hay comunicación continua y feedback.

ANTONIO – Hay mucha adaptación respecto a detalles como … “Aquí necesito una sílaba menos”, ”Aquí necesito poder alargar la palabra”, … y poco a poco vamos llegando a algo que nos gusta a todos.

ÁNGEL – A la hora de escribir letras no solemos partir de la nada, sino que la melodía de Álvaro y el mood nos condicionan.

JOSERTO – En el primer disco se crearon los temas en su totalidad sin tener en cuenta la voz durante la composición, y fueron añadidas después. En cambio, para «SOLO POSTRES» ya iban surgiendo durante las jams las líneas vocales que se corresponden con las voces que han terminando apareciendo en el disco, por lo que creo que en este último caso las voces han sido más fáciles de casar con las instrumentales.

ÁNGEL – Y realmente funciona mejor.

En general, las temáticas de «SOLO POSTRES» tratan sobre los terrores y miedos, y la fascinación que pueden llegar a generar en según que casos, resultando en una especie de paradoja especialmente notoria durante la infancia. ¿Qué cosa que habéis conocido en vuestra actual etapa vital de juventud / temprana adultez creéis que generaría el mayor terror y a la vez la mayor fascinación a vuestras versiones infantiles?

ÁNGEL – Pablo Humo [risas].

ANTONIO – Desde luego que es una persona que produce terror y fascinación.

JOSERTO – El mar. El mar, desde luego. En plan talasofobia … Tenemos que escribir un tema sobre ello.

ÁNGEL – Viniendo ninguno de pueblos de costa … [risas].

JOSERTO – Un día hay que escribir una canción sobre eso. A lo Pirate Metal [risas].

ÁLVARO – Pero para eso ya tenemos ‘Dia estrellado’. Siempre bromeábamos durante la composición de esta canción que se nos iba a Pirate Metal …

ANTONIO – Yo creo que hay muchas cosas que me darían terror absoluto. Enfrentarse a la vida adulta da bastante terror, en general. Pero sin la fascinación, la verdad [risas]. Se me ocurren muchas cosas de películas, libros, etc… que me generan ese sentimiento. Pero en relación con la vida real…

ÁLVARO – Claro, o sea, al final de pequeños, con una exposición tan limitada que teníamos al entretenimiento y otras cosas… Pues no es lo mismo que ahora, en términos de percepción. Y ya éramos capaces de desarrollar ese nivel de obsesión y de terror con lo poco que podíamos ver. Y ahora mismo que, precisamente, estoy mucho más sobreexpuesto a un montón de cosas y ahora no cuento con ese filtro parental … Pues cualquier cosa que veo ahora, si la viera de chico, seguramente me habría generado esa reacción.

ÁNGEL – Yo creo que una cosa a la que ya me he enfrentado pero que de pequeño me habría aterrado es darme cuenta que mis padres son personas. Que simplemente son seres humanos como tú y como yo. Y no son alguien que está por encima, omnipresente, y alguien que puede curarlo todo y solucionar cualquier problema que tengas por el simple hecho de estar ahí.

ANTONIO – Yo creo que una cosa que debe ser bastante terrorífica y que puede generar también cierta fascinación puede ser, precisamente, este proceso compositivo que hemos pasado con el disco, de estar encerrados y obsesionados con las canciones. Sin saber siquiera si iba a salir, si no iba a salir, si iba a quedarnos bien, sin saber si lo que estábamos haciendo merecía la pena o no… Eso fue algo que si tú lo piensas es bastante terrorífico y a la vez tiene algo de atractivo.

ÁLVARO – A mí, es verdad que con eso no me habría obsesionado en mi infancia, pero sí con 14 o 15 años.

ANTONIO – Pero como que ese estado mental al que llegamos tiene ese aura de terror y atracción.

ÁLVARO – Desde luego. Y bueno, yo era muy propenso a devorar toda la información disponible acerca de mis grupos favoritos … Y siempre imaginaba que cuando llegase a esa edad o a tener un grupo, y llegase el momento de componer un disco, tocarlo, etc …, lo tenía percibido como algo que iba a surgir de manera automática. Nunca habría sido consciente de los problemas que siempre rodea todo esto, de la ansiedad a la hora de componer … De todas esas cosas que leía en la Wikipedia de estxs artistas, sobre como desarrollaron depresión …  Para mí era como: “Ah, interesante dato que nunca nos va a ocurrir”. Al final ocurre.

ANTONIO – “El resultado te sorprenderá” [risas].

JOSERTO – Yo vivo con el miedo de, el día que es por lo que sea seamos ya “oficialmente famosos” y podamos vivir de esto …

ANTONIO – Nunca.

JOSERTO – … pues que sí lo seamos… pero tampoco. De decir “No, estoy aquí con mi trabajo, mi pareja, no me quiero ir …”, ¿sabes?. Y no seamos capaces de dar ese salto, ese “gran paso” (…).  Ese miedo de dejarlo todo porque justo en este momento va genial, pero que a lo mejor puede durar solo uno o dos años.

ANTONIO – Es como un salto al vacío.

En referencia a estos planteamientos, se podría entender que la decisión de lanzar el disco en cartuchos de la Game Boy Advance obviamente conecta de manera espiritual con estas temáticas. ¿Se podría entender que ante el miedo buscáis refugio en una nostalgia alimentada por los elementos que precisamente podían servir de refugio durante la infancia?

ANTONIO – Es una buena reflexión, pero no es la que nosotros tuvimos. Porque básicamente pensamos “Hay que buscar una forma guapa de sacar el disco” [risas]. Pero definitivamente esta forma de sacar el disco engancha mucho con sus temáticas, y desde luego está está pensado por eso.

ÁLVARO – Ya incluso el hecho de elegir que se haga el PEGI+7 con el símbolo del miedo al lado… Todo eso está bien pensado.

¿Os han llegado a pedir que lo lanzéis en otros formatos de videoconsola?

ANTONIO – Creo que alguien habrá hecho la broma. Pero no recuerdo ahora mismo … Aunque ahora caigo en que la vez que el nuestro, salió un disco en DS.

ÁNGEL – Eso a mí me genera un poco de pánico, por pensar en qué tendremos que hacer para el siguiente disco, porque ya hay como expectativa …

ANTONIO – Se puede no hacer nada, por ejemplo.

JOSERTO – Funko. Funko de Ramper [risas]. Pero bueno, hasta que vaya a salir pueden pasar como 7 años …

ÁNGEL – Asi que hay tiempo para pensarlo.

A fecha de realización de esta entrevista [21 de marzo – ndr.], «SOLO POSTRES» se encuentra en las siguientes posiciones en los charts de RYM: #77 en el global de álbumes lanzados en 2024, #83 en la lista histórica de España, y #51 en la lista histórica de slowcore. ¿Cómo habéis ido llevando este asunto?¿Cúanto respeto os da conocer las valoraciones y opiniones de usuarios de este tipo tan particular de foros de Internet?

ANTONIO – El de España fue loco porque estuvimos encima de «El Patio» de Triana hasta que se normalizaron las medias. Una cosa vergonzosa [risas].

ÁLVARO – Y respeto nos da poco, realmente [risas].

ANA – Nos da el terror y fascinación de lo que hablabamos previamente.

ANTONIO – Respeto poco, porque son de los nuestros, y sabemos como de mezquinos podemos llegar a ser.

ANTONIO – Y en cuanto al tema de las opiniones … pues unos más obsesivamente que otros lo hemos estado siguiendo. Como ya se ve, nos somos el grupo mentalmente más estable [risas]. Y desde luego esas cosas nos afectan.

JOSERTO – Bueno, realmente yo soy al que se la pela todo esto … Y soy feliz.

ANTONIO – Sí, la verdad es que el camino es no mirarlo.

JOSERTO – Aunque los primeros meses fueron críticos en ese sentido. Piensas “Si no va bien …”, pero llega a un punto en el que se puede pasar.

ÁNGEL – Es difícil ignorarlo y decir “Da igual”… No da igual tampoco. Es que es una plataforma que te puede dar muchas visibilidad a unos niveles que no puedes alcanzar de otra manera. Nosotros no vivimos en el Reino Unido y va a venir The Quietus a hacernos una entrevista. Y no van a llamarnos de un festival en el que hay cámaras de todo el mundo mirando. Por lo tanto, tenemos que buscar medios alternativos. (…) Y nosotros tenemos que buscar estos canales alternativos para poder comunicar nuestras palabras.

ANTONIO – Y también creo que nosotros, en nuestra forma de consumir música, somos ratas de internet. Hemos crecido en esos ambientes. Mucha parte de nuestro background musical viene de ese tipo de foros y ambientes. Y de repente nosotros somos los que estamos ahí … Creo que es algo importante para nosotros.

Y para terminar, ¿cuál es por el momento vuestro disco favorito de lo que llevamos de año? ¿Y cuál es el que estáis esperando con mayor expectación?

JOSERTO Y ANTONIO – El que estamos esperando, diríamos el de Swans …

ÁNGEL – Yo no, la verdad.

JOSERTO Y ANTONIO – … Y el de Model/Actriz.

ANTONIO – “¿Favorito hasta ahora?”… Quizás el de Squid, está bien sabroso …

ÁLVARO – El único que he escuchado yo en lo que va de año es el de Playboy Carti, y no me ha gustado mucho.

ANTONIO – También diriamos el de Richard Dawson, Ichiko Aoba, … pero un disco que nos gustó mucho cuando salió fue el de Bad Bunny.

JOSERTO – Horsegirl también ha sacado buen disco.

ÁNGEL – Ah, a mí el que me ha encantado y diría que es mi favorito en lo que llevamos de año es el de Mary Halvorson [Quartet – ndr.] tocando el volumen 1 de las Bagatelles de John Zorn.

ANA – Uno que va a salir también pero que me da que únicamente yo tengo ganas en es el de Black Country, New Road.

ANTONIO – Car Seat Headrest también … Y en definitiva Swans.


Fotos: María García



Ver fuente