Como nos confesó Carlos en una entrevista que le hicimos en 2024 en Madrid, Fontaines DC se sumergieron años atrás en la etapa «Romance» anhelando tocar conceptos universales, que estableciesen una conexión global con una audiencia más amplia. A toro pasado ese hito ya podemos decir que fue sobradamente alcanzado, llevando a los irlandeses a establecerse ya como uno de los grupos punta de lanza del momento en términos mediáticos. Hoy, apenas dos años después de aquello, Grian y su séquito van con mordiente a por otro nuevo peldaño en su trayectoria discográfica.
Si con «Romance» Fontaines DC pusieron todo al rojo a modernizar y «neonizar» su sonido jugando con tonalidades llampantes, el grupo irlandés ahora sigue esos mismos pasos, y los lleva a otro nivel, con la idea de trasladarse a un plano más sintetizado y cercano a registros new wave. James Ford vuelve a estar tras los mandos en una obra que parece haber recogido influencias de Depeche Mode, tanto en términos compositivos como incluso en el encaje vocal de los mismos. También hay migajas en ese sentido de The Cure, y otras que incluso nos pueden remitir a Massive Attack, más en su contenido que por su continente (esa desazón que envuelve cada fortificación representada por cada tema alberga mucho ese sentimiento de devastación digital enfilada por Del Naja y Grant Marshall).
El quinto álbum del quinteto es un trabajo que se siente que reduce un tanto el clásico ADN de la banda, hilado magnamente por la forma de cantar de Grian, en pro de una expansión en términos de rock de estadios. Esto nos lleva a explorar pasajes más redundantes y con menor carga retorcida, caso de ‘Six Shot Morning’, y otros con estribillos aderezados con una innegable base deudora de Dave Gahan, como es el caso de ‘Mimesis’. Por otro lado descubrimos reveses instrumentales clásicos de The Cure en ‘Happy For You’, envites trip hoperos en ‘Tongue’ o un single, ‘Marianne’, que parece aunar el perfecto punto de encuentro entre estos frentes diferentes. En otras aristas ubicamos la languidez de ‘One Man’, o el concepto western contemporáneo hilado junto a Rosalía en la bella balada ‘Where Is Gone?’. ‘Intimate’, como cierre, arropa de forma adecuada aquel mantra de tristeza electrónica que envuelve a toda la producción.
Con «Dopamine Chamber» Fontaines DC avanzan en su afán de conquistar estudios. Como trabajo es menos personal, y también algo menos redondo que «Romance», pero no por ello deja de ser un disco notable: interiorizando otras fuerzas sobre todo en materia compositiva, los irlandeses han conseguido demostrar que un álbum puede ser seguir pasos de otros, expandiendo su enfoque y llevando su objetivo base, el traducir ese sentimiento de desarraigo actual, a un nuevo plano.
p.porcar
Pros
- Sabe el encontrar el pulso como sucesor de Romance sin sonar continuista
Contras
- Peca de ser más plano que su predecesor y explota menos la personalidad del grupo que en anteriores discos
- Falta algún que otro single notorio
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