Las temperaturas gélidas que someten durante los inviernos a la ciudad de Chicago recluyen a sus habitantes en interiores tal que cualquier movimiento en exterior se podría sentir cómo ponerse en la piel de un astronauta teniendo que salir al espacio para trasladarse de un punto A a un punto B en una estación espacial. Una metáfora similar es la que emplea el hermano de Nora Cheng, cantante y guitarrista de Horsegirl, y de la que ella se sirve para referirse al contexto que ha rodeado la grabación de su segundo largo de estudio «Phonetics On and On». Tal y como apunta en esta entrevista para The Line of Best Fit: “La banda siempre parece estar acurrucándose en espacios liminales: las compañeras de grupo Penelope Lowenstein (guitarra/voz) y Gigi Reece (batería) se abrigaron para unirse a Cheng en el estudio de Wilco, The Loft, sin calefacción, para grabar su último álbum. (…) «The Loft se convirtió en una especie de nave espacial a la que nos dirigíamos todos los días y donde almorzábamos juntas en familia».”. En efecto, con el fin de que el sonido de la calefacción no se colara por los micrófonos de grabación, la banda se vió obligada a experimentar el frío hostil del exterior mientras daban vida a sus nuevas canciones. Pero de igual manera en la que combatían dicho frío generando calor por medio de múltiples capas de ropa, Horsegirl quizá buscan no combatir pero al menos entender la incertidumbre hostil que puede significar el porvenir en nuestras vidas mediante un optimismo jovial y curioso generado por medio de este outfit sonoro de 11 capas que es «Phonetics On and On«.
Y es que si su álbum de debut «Versions of Modern Performance» reflejaba la etapa de instituto de este trío estadounidense de mejores amigas, su nuevo LP pone el foco en su entrada al mundo adulto, sus riesgos y nuevos desafíos, y el proceso de cómo ir transitando por este camino desconocido. Esta idea se ve reflejada en la búsqueda de nuevos sonidos sin dejar de lado sus raíces sonoras. Y asignada como capitana a esta misión nos encontramos a Cate Le Bon en su faceta de productora, pudiéndose apreciar a lo largo del disco sutiles detalles de su sonido pop que oscila entre lo artsy y lo psicodélico.
Los elementos característicos de indie rock (y de shoegaze, en menor importancia) que podemos encontrar en su anterior largo pierden peso en la balanza estilística que mide la identidad de Horsegirl en favor de una mayor relevancia de aspectos propios del slacker rock y el noise pop. La ganancia y los pedales de modulación, elementos que podrían aludir a las garantías y apoyos que (desafortunadamente no todas) las personas tienen en su etapa pre-adulta, desaparecen en esta grabación, dejando prácticamente en crudo sus tonos de guitarra. Ese espacio libre se ve ocupado por un afán experimental que se refleja bien con sus arreglos a las 6 cuerdas mediante los cuales van viendo como dar vida a los espacios del pentagrama, o bien incluyendo nuevos timbres instrumentales (particularmente violines y sintes), pero manteniendo en cualquier caso la canción pop como esencia fundamental. En definitiva, Horsegirl deciden reducir las variables de la ecuación mediante la que formulan sus canciones, llegando a una serie de límites a partir de los cuales se dejan llevar experimentalmente.
Entrando al apartado lírico, y al igual que el algodón, el título del álbum “no engaña”: la fonética domina por completo los versos de estas canciones. Es notoria la abundancia de los vocablos no-léxicos (de “do-do-doos” a “la-la-laas”, pasando por “oohhs”, etc.) deliberadamente empleados, así como el reduccionismo de versos, configurando en conjunto una visión minimalista en el lenguaje verbal. Si retornamos a la noción sobre la entrada a la vida adulta, estos versos vendrían a ser un reflejo de la inocencia o desconocimiento ante el caos que estamos por sufrir durante dicha etapa vital. En la necesidad por comprender esta realidad adulta y definir su devenir a través de ella, Horsegirl construyen un lenguaje usando como ladrillos esta serie de elementos propios de la fonética. En cuanto al mensaje, el trio canta acerca de los continuas y confusas incertidumbres que surgen durante la juventud, con frases como “ Where’d you go? … Far, far awy ”, “ I wish I could tell you what you want ”, o “ Whatchu want me to say ”. No obstante, siempre enfrentan este futuro con entusiasmo y aceptación, sugiriéndose en versos como “… counting minutes, I can’t wait”, “ and I try ”, o “ we have so many mistakes to make ”.
Como disco, «Phonetics On and On» funciona como un sandwich de sonido slacker, en el que podemos encontrar más y mejores matices en las canciones que conforman en tramo intermedio del álbum. Por ello, a excepción de cualquier persona que sea devota de dicho estilo o en general de los sonidos pop más crudos, no resulta fácil de primeras comprar la idea que presentan Horsegirl si decides respetar el orden del tracklist. Y es que a pesar de la presencia de cortes ciertamente interesantes como son ‘Rock City’ o ‘Sport Meets Sound’, el inicio y el final del albúm carecen de cierta solidez y consistencia. Aunque he de admitir que ‘In Twos’ y ‘2468’ funcionan bastante bien en conjunto a la hora de reflejar una visión naíf. Como decía, es en el tramo intermedio del LP donde destaca la sustancia del disco, con un trío de ases como como son ‘Julie’, ‘Switch Over’, e ‘Information Content’. Si se hubiera dado el caso de que el tracklist reflejase el orden en el que las canciones del disco fueron grabadas, unx podría pensar que es a partir de aquí cuando Nora, Penelope y Gigi “entraron en calor” y se aclimataron al proceso de grabación en The Loft, pudiendo así poner en funcionamiento su abanico completo de cualidades musicales. A mi parecer, la segunda de estas tres canciones es la que mejor representa la idea y propuesta de Horsegirl, tanto en la forma y en el fondo de su letra como en sus elecciones instrumentales y técnicas (y con un videoclip muy bueno, por cierto). Cualquier persona que haya visto la serie The Bear, ambientada en Chicago precisamente, puede imaginarse una escena con ese montaje tan característico y esta canción sonando de fondo, mientras se muestran planos de comida servida en platos o cocinándose y planos reflejando el estado emocional de sus protagonistas mediante lenguaje corporal (yo consideraría un error por parte del personal encargado de la banda sonora de la serie que ‘Switch Over’ no apareciera en la cuarta temporada).
A lo largo de casi 38 minutos, Horsegirl demuestran que siguen siendo las “tres mejores amigas que se unieron por primera vez en un concierto en su ciudad natal cuando eran adolescentes”, pero enfrentando con optimismo y con curiosidad todos los cambios que han ido sucediendo a su alrededor desde que pasaron de la pista al escenario.
Horsegirl actuarán este verano en el Primavera Sound 2025 de Barcelona.
Más historias
blink 182 girarán por Europa en junio de 2027
The Haunted Youth estarán en concierto en Barcelona y Donostia
Filtran el disco perdido de Deftones («Eros»)