Hoy sale a la venta «Lost Weekend«, aclamado nuevo álbum de Phoebe Bridgers que reseñamos a principios de esta semana. Algo interesante del disco parte del hecho que el trabajo nace de un material que Phoebe concibió en 2 años, y al que volvió con el objetivo de redefinir, y replantear, en el curso de los 2 años siguientes. Este hecho sirvió a la cantante para capturar sentimientos y sensaciones, y entenderlas posteriormente desde la distancia, transformándolas en el espacio / tiempo. ‘Kill Me’, el tercer tema del disco, es el que quizás mejor ejemplifica esta labor.
«El álbum es muy diferente de como era cuando empecé. No se parece en absoluto a lo que imaginaba«, comenta Phoebe Bridgers sobre «Lost Weekend». «Hay ciertas cosas que ahora parecen ser el corazón del álbum y que durante mucho tiempo ni siquiera formaron parte de él. Creo que la mayoría de los músicos independientes, al menos los que conozco, escriben durante dos años, hacen un álbum y luego escriben durante otros dos años y hacen otro álbum. Pero si yo hubiera parado después de dos años, o lo que fuera, habría sido como caminar al borde de un precipicio […] «Estaba un poco cansada del mundo. Quería alejarme de la vida pública. No dejaba de pensar: “Si escribo más canciones, eso significa hacer justo lo contrario”, y había algo de todo aquello que me estaba haciendo odiarlo. Necesitaba establecer una relación diferente con la música que estaba haciendo y con el mundo en el que iba a aparecer. En cierto modo, el álbum trata sobre eso. Y solo podía haberse hecho al otro lado de ese proceso de reflexión«.
‘Kill Me’ es una canción que arranca hablando del desazón y la soledad de la que la cantautora partió hace cuatro años. Una relación se desvanecía ante sus ojos, y todo a su alrededor generaba dolor en el efecto comparativo («Times are scary / My boys are getting married / Turning twenty one / I’m not, but I was once / Certain, always / Now all I know is the ending«). Eso sí: la llegada del estribillo nos demuestra que algo cambió en el transcurso de ese marco temporal. Ese «wait» tras «this is gonna kill me» anticipa luz al final del túnel. Y esto aterriza en el segundo párrafo, cuando Phoebe nos detalla cómo su corazón volvió a enrojecerse al dar con Bo Durnham, y recuperar pulso tras finiquitar su relación con Paul Mescal. «Costume party / When the veil was thinning / He kissed me hello / He tastes like a flower with chemical petals / Bobby, you taught me that I know nothing«. Que el velo se desvaneciese obviamente hace referencia al hecho que Bridgers estuvo temporalmente prometida con Mescal hace cosa de 4 años.
En el tramo final del tema se referencia a Tamam Shud. El Caso Tamam Shud, también conocido como el «Misterio del Hombre de Somerton», revolotea alrededor de una defunción no resuelta de un hombre posteriormente identificado como Carl Charles Webb que fue encontrado muerto a las 06:30 de la mañana del 1 de diciembre de 1948 en la playa de Somerton en la ciudad de Adelaida (Australia). A día de hoy, aún continúa siendo señalado como uno de los crímenes más misteriosos acontecidos en Oceanía en el pasado siglo. Con esta referencia, Phoebe tan solo quiere señalar un deseo de perderse entre la niebla, tanto en el concepto de estar o no bajo un foco público, como el de vivir la intimidad de otra forma a la vivida en el pasado. Letra y audio de uno de los mejores temas del álbum, que bien representa la esencia de «Lost Weekend»:
Letra de ‘Kill Me’ de Phoebe Bridgers
Times are scary
My boys are getting married
Turning twenty one
I’m not, but I was once
Certain, always
Now all I know is the ending
This is gonna kill me
Wait
This is gonna kill me
Wait
Costume party
When the veil was thinning
He kissed me hello
He tastes like a flower with chemical petals
Bobby, you taught me that I know nothing
This is gonna kill me
Wait
This is gonna kill me
Wait
Wait
Tamam Shud
Let’s go missing
Tamam Shud
Listen, listen
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